Esa es la promesa de la antítesis del juego de Tetris programado por Sam Hughes [en un juego de palabras Hate Tetris], en el cual las piezas salen de tal forma que es muy complicado [por no decir imposible] que puedas hacer una línea.

Si bien es entretenido al principio, al final queda esa sensación de frustración por no lograr una línea, quizás ese es el encanto de este juego, poner a prueba la capacidad de la mente del jugador para que consiga una meta que es común en las otras variantes del juego de Alekséi Pázhitnov.

Hatetris
Hatetris

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