Hace unas horas se inició un debate que dará mucho de que hablar en el mundo digital en México.

Al igual que el impuesto al acceso a Internet sucedido en 2009 y cifras desalentadoras en cuanto a la penetración del ancho de banda en México, se pretende imponer otra compensación, dirigida a los autores y compositores abarcando principalmente la reproducción de sus obras.

La propuesta, de ser aprobada abarcaría estos productos:

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Cuando compras un producto de estas características, ya tiene un impuesto [por ejemplo, el IVA] y el rechazo es más que obvio ¿cómo se pretende cobrar un nuevo canon cuando productos como iTunes tardó varios años en entrar al mercado cuándo estaba en boga la piratería? ¿O pretender un modelo de negocio tradicional cuando la tendencia de medios digitales ha cambiado drásticamente? ¿desde cuándo un impuesto o sobreprecio es correctamente canalizado?

El problema no es que tengas una copia que escuchas en la privacía y adquirida legalmente, sino en que se pretende combatir a la piratería asumiendo plenamente que aquellas personas que copian, fotocopian o reproducen obras aún siendo de uso privado, sin importar su origen o destino son susceptibles a esta clase de “compensaciones” que pueden ir desde los $3.15 hasta los $3 570 pesos, incluso en medios obsoletos como el disquete o el MiniDisc.

Este es el diputado creador del “sobreprecio”: Armando Baez Pinal

Gaceta Parlamentaria [PDF]
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