De ciberlimosnas y ciberlimosneros…
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Leyendo este artículo, pensé inmediatamente en una persona dambulando por la calle con un bote y unas monedas.
Cuando las deudas se convierten en un mar donde es fácil ahogarse, siempre hay opciones para poder eludirlas aunque dolorosas, desde el empeño, pedir prestado, ventas de garaje aunque el caso extremo es la caridad para salir del problema.
Pero ¿Qué pasa con aquellas personas que sin tener un trabajo optan por la red pidiendo un dólar destinádolo desde el pago de la hipoteca hasta algo tan frívolo como lo es el aumento del busto? (Como ejemplos, sitios como myfreeimplants.com, savekaryn.com, etc). Internet alberga de todo y también para todos, aunque ha proliferado gente cuya necesidad es grande, pero su dignidad le impide estar en una calle interpretádolo como un “acto degradante” aunque sin faltar los estafadores.
Aunque del anonimato y con algo de suerte pasan de limosneros a celebridades virtuales.





