
Para empezar… deja de hacer lo que estás haciendo y corre a verla.
Vale la pena hacer algunas aclaraciones, es injusto comparar a Jack Nicholson con Heath Legder, ambas actuaciones son dos versiones diferentes de The Joker. Al primero se le agradece devolver una ’seriedad’ al personaje, perdido en payasadas absurdas cortesía de la serie sesentera… al segundo [aplausos incluidos en la sala], llevarlo a la oscuridad de una mente torcida enfrentándose al código moral del encapotado.
La actuación de todos es i m p e c a b l e [considerando lo sucedido en la primera parte, Maggie Gyllenhaal en el rol de 'Rachel Dawes' fue un acierto aunque es de preguntarse el porque no la consideraron en la primera parte]. Por otra parte, la visión particular de Tim Burton es hacia una Ciudad Gótica que no existe, en la versión de Nolan no solo podría existir en cada mega-urbe [con diversas similitudes y conflictos] sino que es una bomba de tiempo que necesita una mecha corta de caos.
Giros de tuerca constantes al espectador, secretos, desconfianza, emociones, tensión, esperanza y desesperanza… ¿Y hay gadgets? si, los hay [el batpod es una maravilla de diseño y va como un ligero guiño a quienes vimos "Batman Returns" de como se despliega]; a final de cuentas no es el despliegue indiscriminado de tecnología o efectos especiales elaborados, sino una trama inteligente, abarcando varias historias convergentes, haciendo frente a situaciones que posiblemente sean sus inevitables destinos.
Es aún temprano y osado mencionar si son actuaciones de ‘Óscar’ pero esta secuela supera con creces lo hecho desde el relanzamiento de la franquicia, Iron Man estuvo muy buena y es palomera, Hulk hizo lo suyo pero Batman es algo totalmente diferente [para quienes hemos seguido su historia gráfica, con buenos y malos argumentistas/dibujantes/editores].
Sin duda alguna, Christopher Nolan ha dado uno de los mejores tratamientos a los personajes.